Monday, June 08, 2009

Eutanasia

No recuerdo en qué preciso momento pasó, sólo sé que un día decidí dejar morir el corazón de un amigo y hoy, luego de leer un correo de esos que uno nunca espera pero que cuando llegan le retuercen hasta lo más profundio del alma, me arrepiento de haber permitido que ese corazón apagara su existencia. No es sentimiento de culpa, porque lo que ese corazón vivió no tuvo nada que ver conmigo. No sé a todas estas cómo explicar lo que siento.

Me gustaría decirle a mi amigo que si revivimos ese corazón va a encontrar la felicidad, que sus noches van a ver el día, que sus ojos volverán a ver el sol, pero no quiero ser irresponsable. Me gustaría decirle a mi amigo que si ese corazón vuelve a latir serán muchos los momentos de alegría y que nunca nadie volverá a herirlo de muerte, pero no soy mentiroso. Me gustaría decirle a mi amigo que nos equivocamos al esperar que el atardecer se apoderara de su vida y le arrancara todas las ganas de amar, pero cómo puedo yo convencerlo si yo mismo he dudado de la vida de mi propio corazón.

De alguna forma, macabra, me he acostumbrado a ver vivir a mi amigo sin su corazón. De alguna forma, que me asusta, aprendí a convivir con mi amigo sin siquiera pensar que cada momento que pasaba con él podría ser el último. De todas las formas, las más tristes, he tratado de evitar hablar con él sobre él, a tal punto que hoy puedo decir que no sé quién es mi amigo cuando está sólo en su cuarto, en su casa, en su noche. Para mí mi amigo es el que ríe a mi lado, el que disfruta del Barça a mi lado, es el que ama los burritos a mi lado. Pero hoy me doy cuenta que ese no es mi amigo. El que yo conozco es la idea que yo me hice para no recordar que había dejado morir su corazón.

Entiendo sus razones, claras desde el principio; no entiendo sus decisiones, oscuras hasta el final. A veces, sin embargo, me gustaría tener un poco de mi amigo en mí para no ver la vida con tanta luz. A veces, demasiadas, me gustaría que mi amigo tuviera algo de mí para que viera que la vida no es tan complicada. A veces quisiera repetirle miles de veces la frase que canta Milanés que dice: "No pienso que sufrir es aquella opción que nos dio algún Dios para salvarnos...". A veces me gustaría darle un abrazo que durara años. A veces me gustaría darle una patada que lo mantuviera despierto por años. Siempre me gustaría que entendiera que la vida no es un continuo momento feliz, entonces tampoco debe ser un continuo momento de tristeza, y que por más que él se empeñe en hacer de sus días una larga noche, un día el sol le quemará los ojos.


Wednesday, May 27, 2009

JOG

Ya es hora de volver a escribir. Y qué mejor ocasión para hacerlo que el querer sacar esta sensación de asco que me da leer las columnas de Jose Obdulio Gaviria. Sí, las leo completicas, creo que eso se llama masoquismo. Y no es asco porque sea Uribista el tipo, conozco muchos Uribistas que no me dan asco (sobre todo algunas), sino por la forma que tiene ese señor de generar conflicto. Cuando leo a JOG pienso en el personaje del volumen 15 de Astérix, La Cizaña. Ese diminuto y rastrero engendro que sin argumentos, sólo con chismes y mentiras, logró que la irreductible aldea gala por poco colapsase. Detritus, para mí, es el mejor ejemplo de lo que representa JOG.

Es fácil de entender la estrategia de JOG. Dividir al pueblo, hacer que los colombianos se peleen entre sí, que los extremos cada vez estén más distanciados, y luego introducir la persona capáz de manejar y arreglar el mierdero; Uribe. Mejor dicho, para JOG, Uribe es el único ser sobre el territorio colombiano que tiene las capacidades para gobernar (seguir gobernando) a Colombia. ¿Y qué lo hace mejor candidato que otros?, que es el Presidente, y no sólo eso, sino que es el mejor de la historia, según JOG. Ya no importan los historiadores ni los politólogos, sólo los promotores del referendo tienen la capacidad intelectual para juzgar a nuestros pasados y futuros gobernantes. La Uribelogía es una ciencia señores y señoras, y los que no la practicamos somos ignorantes. Es la misma historia de los Romanos y los Bárbaros, en este caso, de los Uribómanos y los Ignorantes, o mejor aún, los mamertos, o por qué no, los terroristas. Y así va el juego de JOG, en ponerle nombres a todo y a todos, en etiquetar a unos y a otros. Cuando una persona para contra argumentar se dedica a poner apodos, me parece, es un indicio de deficiencia intelectual.


Me invade una pregunta, ¿Si Uribe es tan buen gobernante, y tan superior intelectualmente, por qué no es capaz de dialogar y de concertar decisiones en común con la oposición?, finalmente eso sería lo que un sabio haría, más un gobernante que debe cuidar los intereses de TODO un pueblo. Pero no, eso no pasa en Colombia, eso no pasa en el mundo. Uribe, como cualquier Presidente, debe saber que es un empleado del pueblo, sí, emlpleado, no el jefe, no el gerente, no el capatáz de finca que da órdenes, sino el empleado humilde y agradecido con el pueblo que lo eligió. Uribe, si fuera inteligente, trataría de escuchar en vez de mandar, porque el país no es una empresa, es una nación aún por construirse. Un Presidente inteligente trataría de que los colombianos se sientan colombianos, trataría de lograr una unidad, en cambio Uribe, gracias a personas como JOG, nos quiere enfrentar, nos quiere convertir en seres violentos incapaces de tener una charla en calma sobre política, sobre reiligión, sobre la economía.


La incapacidad de aceptar que todos somos diferentes y de disfrutar la diferencia es señal de estupidéz. La capacidad de aceptar que todos somos diferentes, pero tratarnos como iguales, es señal de sabiduría. Y entender esto último no se trata de izquierdismos, ni de insurgencia, ni de espíritu guerrillero. Entender que todos debemos tratar de entender al otro es una cuestión de vida o muerte. Pero para JOG es más una cuestión de muerte, por eso se empeña en dividirnos, a ver si nos terminando matando a tiros. JOG es tan o más peligroso que el Mono Jojoy, quien piensa lo mismo que JOG pero al revés, de la misma forma y en el sentido contrario como diría nuestra hermosa reina de Antioquia. Es peligroso porque genera odio, genera ese sentimiento de querer cambiar todo con un fusil en la mano. Y, pienso yo, ya es hora de dejar atrás el mito de la revolución armada. O bueno, deberíamos impulsar el mito de la revolución armada, pero armada de valores, de verdad, de intereses en común. Pero como dicen por ahí, el cambio empieza por casa. Ya es hora que André Ricardo deje de pelear con el que se pasa el semáforo en rojo, con el que se parquea mal, con el que bota basura en la calle. Es hora de construir país.


La mejor forma de combatir a JOG no es entrar en su juego de agresividad, sino demostrarle que la paz se hace con paz. Por eso yo le digo a todos los columnistas, escritores, políticos, colombianos, que no caigamos en el juego de JOG, no más violencia, no más ataques, si JOG quiere guerra, que se compre un Play Station 3 y se ponga a jugar Call of Duty 4.

Thursday, March 19, 2009

Crepúsculo


Estaban frente a frente como hace mucho tiempo lo anhelaban, o al menos eso creía él. El silencio dominaba cada frase que él quería decirle, cada idea que llegaba a su boca se convertía en un suspiro. Cada momento que él esperaba para dirigirse a ella se transformaba en un recuerdo. Mientras él trataba de encontrar la palabra precisa, la mirada constante, ella hacía nudos. Cada nudo que ella con sus hermosas manos construía dictaba un segundo menos de vida. Cada vez que su regalo estaba más listo para ser entregado a él, la nostalgia del pasado se hacía más grande.

Y allí yacían, dos cuerpos vivos que por dentro soportaban el cáncer de la separación. Ella se limitaba a hacer nudos y las pocas veces que abría la boca era para musitar sonidos sin sentido. Y él no se quedaba atrás, las pocas veces que intentaba abrir la boca sentía como sus labios se fundían y le impedían decir cualquier estupidez. Ella seguía haciendo nudos, como la esclava que sabe que debe terminar su tarea diaria para cumplir con su patrono. Y de repente, la mente del más perverso de los amantes empezó a maquinar. Se imaginaba él cómo otras manos la tocarían, como ella se entregaría al calor de otro cuerpo. En un instante recorrió él todos esos momentos en los que ella, sin pensarlo, lo convirtió en un ser especial y pensó que ahora sería otro el afortunado. Esa grandeza que la caracteriza hizo de él algo que ni el más romántico de los hombres con camisa de fuerza se podría imaginar, y todo sería en vano.

Pero lo que antes le generaba a él una infinita alegría en ese momento fue cayendo pedazo a pedazo hasta quedar disminuido en un ilegible trozo de literatura. Lo que antes era digno del más hermoso de los poemas se iba atrofiando hasta aparecer como el más vil de los insultos. Ella no entendía nada, no se le pasaba por su mente lo que estaba aconteciendo en la retorcida cabeza de la persona a la que había entregado su futuro, y seguía haciendo nudos. La desesperación empezó a apoderarse de él, ya no podía presenciar más ese aburridor y monótono ejercicio de enredar hilos de vida para volverlos un regalo de muerte. Se limitaba él a respirar, sin importar lo difícil que le resultara, pues pensaba que no debia dañar una de las 10 noches que tenía para disfrutar al lado de la mujer con la que planeó la eternidad.

Pero no se dio cuenta que la eternidad no es para los humanos, lo que está lleno de sangre y de egoísmo está condenado a lo efímero. Ahora, lo efímero puede durar mil años. A pesar de todas sus creencias y sus radicales pensamientos él insistía en no tocarla, pues cada dedo que pasara por el cuerpo de ella, cuerpo perfecto, sería mutilado por el futuro. Ella, en calma, hacía nudos. Y esa calma de ella llenaba de amargura el corazón de él porque demostraba que algo venía en camino. Y ese camino era tan estrecho que no cabrían los dos, era un sendero en el que alguno de los dos debia rodar hacia el abismo sin fin. Pero él, idiota, intentó engañar a la naturaleza. Trató de inventar en su pequeña y joven mente la forma para que ambos pudieran atravezar aquel camino uno al lado del otro mientras la televisión seguía prendida y ella continuaba haciendo nudos.

De pronto ella salió de su jaula de enredos y le preguntó a él si se quedaría a dormir a lo cual él respondió que no. En cualquier otro instante de su relación ese no habría significado una pelea en la que él habría tenido que ceder hasta calmar la ira de la hacedora de nudos. Pero esa vez ella no dijo nada, bajó su cabeza y siguió en su tarea, haciendo nudos, enredando poco a poco la existencia del amor. Ese gesto despertó en él una tristeza infinita que trató de controlar hasta que ella levantó su cabeza y lo miró a los ojos con ese par de ojos que merecían cada uno una vida entera de te amos. Había acabado su regalo; tomó el brazo de su amado y lo envolvió con sus nudos mientras él se mordía el alma para no demostrar lo que sentía. Pero su lucha fue en vano, no aguantó y estalló en lágrimas mientras pronunciaba la frase más ridícula que jamás había salido de su boca, y cabe mencionar que era experto en frases ridículas. "Esta durará seis años". Sentencia de muerte. No duró ni seis semanas.

Tres meses después, él le pide perdón a ella. Quiere que entienda que no quiere ser un estorbo para su felicidad, que detesta ser un obstáculo en su nueva vida. Ruega por poder dejarla en paz para que pueda ser feliz por los dos, porque alguno de ellos tiene que poder romper los nudos y quién mejor que ella. Le ruega él que lo entienda, que no es nada personal, oh oh oh. No quiere que crea que su sufrimiento es un capricho para que ella le tenga lástima toda la vida. No quiere su lástima, prefiere un escupitajo a su lástima. Aún él tiene 2 brazos, 2 piernas, y medio corazón, no quiere ni requiere la compasión de ella. Le vuelve a pedir perdón por tomarse tanto tiempo, él se arrepiente cada noche de su error de planeación. Y, por encima de cualquier cosa, a él le preocupa la tranquilidad de ella. ¿Por qué?, porque después de conocerla se convirtió en defensor de su Diosa. Ahora es como ese guerrero que está dispuesto a dar la vida por quien le dio la vida a él pero que en cada batalla se equivoca más y más.

Pero él sabe que esa preocupación es malsana pues cada Diosa tiene derecho a un guerrero, y ella ya tiene el suyo propio. Pero él no es capaz de entregar su espada y su escudo porque al hacerlo sabe que tendrá que renunciar a sus sueños, que tendrá que aprender a matar la esperanza, y por eso de nuevo le pide perdón a ella, por pasar de guerrero a bandido. Un guerrero que fue enseñado para luchar por el amor depende de la guerra, y al quedarse sin Diosa por quien pelear se siente derrotado. Sabe él que no será la última batalla, sabe él que no será la última vez que tenga que poner su pecho a las flechas de la modernidad, sabe él que no será la última vez que sus oídos escucharán que él es el mejor guerrero del mundo y que su Diosa haría todo por tenerlo a su lado, inclusive desterrarlo por su bien.

Pero un guerrero, así quede desnudo, nunca dejará de ser guerrero. Por eso él levanta su cabeza y se dirige a su Diosa y le demuestra, nuevamente, su gratitud. Le desea que sea feliz, le desea que su nueva vida, en su nuevo reino, con su nuevo guerrero, sea mejor que sus anteriores experiencias. Le pide a su Diosa, ex-Diosa, que se mire en el espejo y que entienda por qué es Diosa. Que deje de sentirse humana cuando el mundo le demuestra que tiene como destino guiar los hilos de todos nosotros, desde su nuevo cielo. Que se de DE cuenta que tiene la capacidad para cambiar el mundo pero antes tiene que aprender a perder el miedo a fracasar, porque por más fracasos, nunca, nunca, nunca dejará de ser Diosa.

Y también espera que el nuevo guerrero sepa hacerla sonreír y sepa secarle sus lágrimas cuando se sienta humana de nuevo. Espera que el nuevo guerrero pueda aprender a entender que a las Diosas no se las puede tratar como nosotros nos tratamos, que por algo es especial, y por eso hay que comprenderla como es. Sabe que su sucesor tiene más calidades que él y por eso se va llorando tranquilo, pues el nuevo guerrero la enseñará a sentirse más Diosa que nunca y a volar en el cielo. Espera que la haga feliz en cada amanecer y en especial en cada atardecer, espera que la haga feliz en cada explosión de alegría, y en cada ataque de melancolía. Espera que la haga suspirar en sus momentos de ternura y que la haga gritar en cada orgasmo.

Entiende que ella se equivocó al escogerlo a él como su guerrero pues todos los demás que la habían defendido habían luchado más batallas, tenían más experiencia y sabían combatir mejor que él, porque él lo único que tenía de especial era que se creía Dios, y por eso pensaba que todas las heridas que sufría se sanarían solas siempre y cuando estuviera al lado de ella y por eso nunca dudó en dar su vida por defenderla. Y él no cambiará de pensar por más duro que le parezca el ser privado de la felicidad de portar su armadura, sabe que su tristeza se terminará y volverá a dar su vida por el amor. Y sólo le pide a ella que le prometa que será el último guerrero en padecer lo que él está padeciendo, que no se lo desea al peor de sus enemigos, que no se lo desea a quien le arrebató a su Diosa de un día para otro. Y termina diciendo que la ama, más que ayer y menos que mañana mientras camina solo hacia el crepúsculo.

Sunday, January 11, 2009

Incentivos

¿Para qué matarse la vida presentando exámenes de idiomas, de aptitud matemática, para qué gastarse la plata apostillando y traduciendo decenas de documentos, para qué amargarse la existencia esperando el si o el no de una beca, si ahora lo más fácil para salir del país es entregar un secuestrado?.

Y de primerazo quiero decir que mi malestar por la nueva política de desmovilización y amnistía no tiene nada que ver con quienes la promueven. Esto no es un problema de derecha o izquierda, es un problema de vida, es un problema humano. Esa discusión de extremidades debería limitarse a los deportes donde si se puede realizar una comparación real. En el fútbol, por ejemplo, la historia ha mostrado que los más grandes se han repartido entre las filas de zurdos y diestros; los primeros representados magistralmente por Maradona y los segundos por Pelé.

Pero bueno, volvamos al tema, si es que hay alguno. Cuando me preguntan por qué me vine a estudiar a Holanda casi siempre respondo lo mismo. Digo que por un lado quería tener la experiencia de salir de la comodidad mi casa para sentirme absolutamente vulnerable, y que eso tal vez me ayudaría a crecer como persona. Se puede entender como un acto masoquista, desprenderse de todo lo que uno ama y conoce mientras, al mismo tiempo, uno realiza una autoevaluación de conocimientos, principios y sentimientos. Por otro lado respondo que el mirar el acontecer de mi país y de la región desde afuera me va a ayudar a tener diferentes visiones de cómo lograr un cambio en la realidad que nos embarga.

Y cada persona a la cual le preguntan lo mismo tiene una respuesta diferente, pero todos tenemos algo en común. Todos hemos dejado algo para alcanzar algo, un sacrificio necesario. Como cuando escuchamos decir que las bajas civiles en las guerras son unos sacrificios necesarios para llegar a la paz. Ahora que lo pienso otra cosa en común que tenemos los estudiantes internacionales es que no sabemos si lo que respondemos se cumplirá, en cierta medida somos un tanto hipócritas con nuestras propias vidas. Cosas parecidas les deben suceder a los que salen de sus países no a estudiar sino a realizar otras tareas, con otros motivos y con otras esperanzas e ideas.

Pero yo trato y trato y no me imagino qué puede responder el guerrillero que llega a Francia, o a donde sea y le preguntan, ¿por qué está usted acá?. Espero que sean sinceros y digan que salieron de su país porque amparados por una política de desmovilización mediante la cual guerrilleros (entiéndase por guerrillero aquel ser que para sobrevivir mata, secuestra y trafica droga) entregan un ser humano que fue privado de su libertad a cambio de la posibilidad de empezar una vida nueva en otro país. No se a ustedes, pero a mí me parece algo perverso todo este asunto.

Pero claro, como siempre hay alguien que quiere ponerle un color o una extremidad a todo, el señor Alfredo Rangel escribió una columna en la revista Semana en la cual más o menos dice que los que criticamos dicha política de desmovilización somos no solamente enemigos del gobierno, sino también enemigos del proceso de Paz. Yo no se ustedes qué piensen, pero para mí hay una gran diferencia entre desmovilización y Paz. Podrán los guerrilleros entregar todas sus armas y volver a la vida "civil", pero si los problemas por los cuales se inició el conflicto subsisten no se logrará la Paz. Además si se quiere mostrar la desmovilización como un acuerdo humanitario, no se debería compensar al guerrillero con dinero, eso es más un acuerdo monetario. En vez de pagarles y darles prensa, yo les preguntaría por qué entraron a la guerrilla, por qué deciden matar y secuestrar en vez de trabajar, qué motivo tan grande tuvieron para preferir acabar con vidas antes que ayudar a construirlas.

Pero si hay algo que me encanta son las frases con las que termina el señor Rangel su columna, las cuales transcribo a continuación: "Por todo lo anterior, me parece bien que en aras de la libertad de los secuestrados y del fin de la violencia, el gobierno esté dispuesto, incluso, a otorgarle la libertad condicional al 'Mono Jojoy'. Aunque se escandalicen los inconsecuentes y callen los hipócritas". No entiendo cómo se logra el fin de la violencia premiando con plata a quienes han matado, para mí es todo lo contrario, para mí se está exaltando el hecho de portar un fusil como excusa de una revolución. Y me molesta que este señor llame inconsecuentes a quienes se han opuesto a la seguridad a punta de bala y a que ahora se premie a secuestradores , para mí no se puede ser más consecuente pues en cualquiera de los dos casos la razón es la misma. No se está yendo al fondo del asunto, a ese fondo inmenso y verde que se llama campo y los que lo habitan, a ese fondo lúgubre que se llama pobreza.

Y no señor Rangel, no soy tan hipócrita, hipócrita es usted que le escribe a un pueblo y le dice que se ha encontrado la solución al problema, cuando el problema no es que existan guerrilleros, es por qué existen.


Sunday, November 23, 2008

Alma de nieve



La primera nevada en Wageningen llegó antes de lo que todos esperábamos. Yo por mi parte pensaba en que vería caer los primeros copos de nieve en enero o febrero. Pero como siempre la naturaleza nos trae sorpresas, y la de este fin de semana fue maravillosa. Me encanta la nive, no sé por qué, pasé 22 años de mi vida sin conocerla y cuando una tarde en la Migros de Crissier (Suiza) ví como del cielo caían los copos lo primero que hice fue salir y mirar para arriba con la boca abierta y la lengua bien afuera. Esa fue mi primera vez. La segunda fue afuera de la casa de mi Tío en Lausanne, salimos con mi mamá nos tomamos fotos y nos tiramos bolas de nieve, no importaba el frío, no importaba que no supiéramos que debíamos ponernos guantes para que al coger la nieve no se nos congelaran los dedos, lo único que importaba era esa emoción incontrolable que me hace poner cara de loco.

La tercera vez fue en Gruyères, donde con mi Tío corrímos por todo el pueblo con nuestra munición en las manos escondiéndonos detrás de los carros hasta que la víctima quedara cubierta de nieve. Después vino la experiencia de ir a hacer 'ski de fond' en Mollendruz, en donde recorrí como 6 kilómetros y me caí como 10 veces, especialmente en las bajadas. Y luego del ejercicio me tiré en trineo con los sobrinos de la Tía Tina y todavía no entiendo como no me rompí ni un hueso haciendo eso. Cabe mencionar que yo era el mayor de todos los que estábamos en la montañita de donde se tira uno con el trineo. Los demás promediaban los 10 años, y yo con 22. Pero mi peso fue la razón por la que todos los niños querían que yo fuera el copiloto de sus trineos, pues así bajarían más rápido y al llegar a las rampas de nieve la probabilidad de tener un mejor vuelo aumentaría, al igual que la probabilidad de morir en el intento.

Así que la quinta vez fue el viernes en la noche, mientras íbamos a una fiesta de estudiantes con dos colombianos, nos empezaron a caer los copos a medida que pedaleábamos. Y no ha parado de nevar en todo el fin de semana, mientras escribo esto la nieve me acompaña en la ventana. Pero lo que más me gusta de la nieve es que tiene el poder de devolver el tiempo, tiene el poder de escudriñar en lo más profundo de nuestras almas y sacar ese niño que nunca muere, que siempre está ahí. Conmigo no tiene mucho problema, no tiene que buscar mucho, finalmente yo nunca he crecido, sigo siendo el mismo que se divierte con cualquier cosa. Y me gusta compartir esto con gente de todo el mundo que nunca, como yo, había visto la nieve pero se ponen sus abrigos sus guantes y sus gorros y salen convertidos es niños a jugar con la nive. Ojala nevara en todo el mundo, ojala todos pudiéramos salir con nuestra ropa de invierno convertidos en niños y disfrutar de los regalos de la naturaleza en paz, ojala todos pudiéramos encontrar ese niño que nunca muere en nuestras almas y así despojarnos de de la crisis de valores que ataca nuestro planeta. Y, después de cinco veces, aún no puedo evitar llorar cuando neva...



Tuesday, November 04, 2008

La sombra del imperio



Mañana se elige un nuevo Presidente en Estados Unidos. Todos los ojos del mundo están puestos en este evento que, a pesar de todo lo que ha pasado, se presenta como uno de los sucesos más importantes del año. Y es que sin importar la crisis económica que golpea a Estados Unidos ningún país del mundo puede darse el lujo de perderse el desenlace de la lucha entre Republicanos y Demócratas, porque queramos o no, estamos sujetos a un régimen en el que lo que pase en 'América' nos afecta a todos.

Cada día que pasa la palabra soberanía se hace más borrosa, menos importante, hasta podría verse como un problema, algo que se debe eliminar. Las instituciones locales, esas que tardaron años en construirse deben igualmente desaparecer para hacerle campo a unas instituciones globales, las cuales deben ser adoptadas so pena de ser calificados como terroristas. Lo que por siglos hicieron los europeos con su idea del 'otro', del 'barbaro', ahora lo hace Estados Unidos con su discurso del 'terrorismo'. Tal vez Europa se cansó de ser el malo del paseo, de explotar y arrazar con recursos y culturas, tal vez tanta Guerra Mundial les hizo entender que las guerras son bonitas fuera de casa.

Entonces muy inteligentes los europeos le dieron el papel de malo a Estados Unidos, mientras ellos asumieron el papel del bueno, del arrepentido que quiere resarcir sus errores dando ayuda humanitaria y creando cuanta ONG se pueda para trabajar en pro del desarrollo. Pero claro, sin dejar su complejo eurocentrista en el cual el europeo es el ser más inteligente sobre la tierra. Y ahí, entre ellos, se repartieron los roles de la nueva era, unos armarían un sistema basado en el poder del mercado, y los otros se encargarían de ayudar a los pobres que no lograban participar completamente del juego de la oferta la demanda y los incentivos. Y para despistarnos a todos, se criticarían mutuamente, y unos posarían como capitalistas y los otros como intelectuales socialdemócratas.

Es así como funciona el aparato del desarrollo, otra mentira que nos venden a los países 'subdesarrollados'. ¿Saben ellos más que nosotros cómo debemos desarrollarnos? ¿saben ellos cómo debemos aprovechar mejor nuestros recursos? ¿somos tan atrasados y estamos tan incapacitados para fomentar las intituciones que nos permitan encontrar nuestra identidad como naciones, y así lograr una sociedad en la que existan igualdad de oportunidades?. Al parecer estamos condenados a ser dependientes y a 'desarrollarnos' a través de teorías prestadas, a ser la sombra del Imperio.

Y seguimos siendo presas de esta dependencia porque se han encargado de silenciar cualquier propuesta que tenga raíces en nuestra realidad, cualquier construcción de una nueva alternativa de desarrollo ha sido sepultada por armas invisibles, cualquier conocimiento que no sea el impartido por ellos es rechazado sin importar razones. Y todo esto no va a cambiar con Obama, el cambio que él tanto predica no creo que sea muy radical, mejor dicho, él no es Mandela, y no sé que tanto confiar en él, por lo menos de McCain acompañado de la mujer peor preparada de la historia política mundial (es que la pesista Urrutia honorable congresista colombiana tiene más claro el asunto que la señora Palin) uno sabe qué esperar, finalmente los Republicanos siempre salen elegidos por defender los intereses de una élite y de una sociedad tradicional, de esos que no entienden la palabra pluralismo.

Pase lo que pase estaré muy pendiente de lo que suceda con estas elecciones, porque al final del día Estados Unidos es el país en el que se encuentra la mitad de mi vida.


Tuesday, October 14, 2008

De formaciones y estrategias metafóricas.


Mi Selección Colombia. En estos momentos de incertidumbre en los que tantas derrotas hemos tenido y por lo tanto tan lejos se ve la clasificación al mundial, sólo tengo que decirte que mis esperanzas no se acaban. Sé que pocos me entienden, la mayoría me critican, pero no me importa pues yo creo que no se puede perder la ilusión antes de jugar todos los partidos. Hay que luchar hasta el último momento, yo lucharé a tu lado y te daré mis mejores energías. Yo sé que a veces poco importa el amor de un hincha, y que con ganas y pasión no se ganan los partidos pero es lo único que te puedo brindar hoy. No importa la distancia ni la hora ni el día, siempre estoy contigo.

No sabes la emoción que me da el verte, se me llena el corazón de alegría, como ha sido desde los primeros partidos que te ví jugar. Me gustaría, claro, que jugaras más seguido para que fueran más frecuentes las alegrías, pero bueno, con esos momentos de emociones me alcanza y me sobra hasta el siguiente partido, hasta que te vuelvo a ver. Si fuera por mí jugarías todos los días, y ojala tuviera yo la forma de seguirte a todas partes y estar siempre ahí en todos los partidos, pero no, no tengo con qué ser un asistente permantente a los estadios donde juegas.

Y a veces yo sé que trato de cambiarte y hacer que juegues a mi manera, pero me he dado cuenta que no me importa cómo juegues, porque lo que me importa es poder verte y disfrutarte lo que dure el partido. También a veces me hago lejos de la pantalla y trato de hacer como si no estuviera viendo la televisión, pero lo hago comiéndome las ganas de estar ahí mirando cada jugada, no quiero que pienses que soy de esos hinchas 'barra brava' que se pasan de intensos en los estadios y detrás del televisor. Además porque tampoco es justo que con todo lo que significa ser la Selección Colombia tengas que cargar con las pasiones de los hinchas, la Selección necesita libertad, para que juegue mejor y con más tranquilidad.

Me he tomado la molestia de escribir estas tontas frases para decirte que me encanta verte, y que mañana, o cuando sea que vuelvas a jugar estaré siempre pensando en ti, esperando un gol, o una buena jugada, o lo que quieras regalarme, me da igual, pues cualquier cosa que hagas me llena de felicidad, y no es conformismo, es amor puro por esa camiseta que tantas risas y lágrimas me ha sacado. Si hay mundial o no, ya lo sabremos, hay que seguir intentando, pero si hay algo de lo que estoy seguro es que estoy orgulloso porque para mí eres la mejor Selección del mundo y yo soy un afortunado por ser tu mejor hincha.